Uso político de Internet y brecha cívica

de Manuel Martínez Nicolás
Grupo de Estudios Avanzados de Comunicación (GEAC)
Universidad Rey Juan Carlos (URJC)

 

Si algo caracteriza de manera definitoria a las sociedades contemporáneas desarrolladas son las transformaciones que han venido sucediéndose en prácticamente todos los órdenes de la vida social (la economía, la política, el trabajo, el ocio, la cultura, las relaciones personales, etc.) con la colonización progresiva e imparable del nuevo entorno digital generado por la aplicación y uso masivo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTIC, en adelante).

Fenómeno, como decimos, tan definitorio que justamente a esa dimensión apelan las etiquetas académicas que se proponen para identificar la época: sociedad-red, sociedad de la información, era de la comunicación.

En este trabajo queremos plantear una reflexión sobre el impacto que estas nuevas tecnologías, y de manera específica el uso de internet, puedan estar teniendo sobre los modos en que se conduce en los regímenes democráticos la acción política, entendiendo por tal aquella «que tiene como fin la formación de decisiones colectivas que, una vez tomadas, se convierten en vinculantes para toda la colectividad» (Bobbio, 1994 [1995: 60]). En el debate académico sobre el papel político que cabría atribuir a las NTIC han venido identificándose dos posiciones expresivamente identificadas con los términos de ciberpesimismo y ciberoptimismo (Norris, 2001; Coleman, 2001). La primera dudaría de la capacidad de esos nuevos dispositivos tecnológicos para infundir energía participativa o deliberatoria a los procesos democráticos, pretensión ésta que vendría dictada más por una razón voluntariosa que por el análisis objetivo de las actitudes y aptitudes políticas efectivas de la ciudadanía. La segunda, en cambio, tiende a saludar el advenimiento de las NTIC como una estructura de oportunidades para la renovación democrática por el potencial que albergan para impulsar la participación política y el compromiso activo de los ciudadanos.

El argumento que vamos a desarrollar en lo que sigue comienza detallando con algo más de precisión esta mirada ciberoptimista sobre el impacto político de las NTIC para mostrar cómo desde ese planteamiento se ha situado en el centro de la discusión la problemática del acceso a las NTIC para constatar que las desigualdades flagrantes en la disponibilidad de las mismas estarían abriendo una brecha digital entre individuos, grupos sociales y países. La continuidad conceptual y práctica que este discurso suele establecer entre el acceso (a las NTIC) y la participación (política) es lo que aquí buscamos discutir, en la idea de que aquél es condición necesaria para ésta, pero en absoluto suficiente. El paso de uno a la otra está condicionado no sólo, ni quizá principalmente, por mediaciones tecnológicas (el acceso a las tecnologías) sino por lo que de modo equivalente cabe denominar mediaciones cívicas. En consecuencia, los esfuerzos por estrechar la brecha digital pueden no resultar efectivos para el estímulo de la participación política vía NTIC si previa o simultáneamente no se interviene sobre la brecha cívica que segmenta internamente a las sociedades en función de los distintos grados de compromiso o implicación cívica de sus miembros.

 

manuel.martinez.nicolas@urjc.es

http://www.geac.es


Artículo completo: