Poder comunitario por Linda K. Fuller

Por Alfono Gumucio
Se acaba de publicar en enero 2012 una nueva edición del libro editado por Linda K. Fuller sobre la teoría y práctica de los medios comunitarios. Se trata de una revisión internacional, que incluye contribuciones escritas por 20 autores, entre ellas una mía: Call Me Impure: Myths and Paradigms of Participatory Communication.

Esta segunda edición aparece con un nuevo título, The power of global community media – International perspectives (El poder de los medios comunitarios mundiales – Perspectivas internacionales), quizás porque incorpora nuevos textos y otros que han sido revisados por sus autores. La primera edición del libro, publicada en 2007, se llamaba simplemente Community media: International perspectives.

Conocí a Linda K. Fuller en Washington, durante la primera conferencia de la red OurMedia, el año 2001. Precisamente allí nació este libro que incorpora algunas de las ponencias que fueron presentadas en esa reunión fundacional de la red NuestrosMedios, que facilitó durante diez años el diálogo entre académicos, activistas y artistas vinculados a la comunicación para el cambio social. Es una pena que la red no haya podido sobrevivir más allá de las estimulantes conferencias que tuvimos año tras año en Barcelona, Barranquilla, Porto Alegre, Sydney, Bangalore, Accra y Medellín.

Linda es profesora de la Worcester State University, en Massachusetts, Estados Unidos. Ha sido editora de varios libros, entre ellos Sport, Rhetoric, and Gender: Historical Perspectives and Media Representations (2006), African Women’s Unique Vulnerabilities to HIV/AIDS (2008), y Communication Perspectives and Promises (2008).

The power of global community media (publicado por Palgrave Macmillan) reúne textos de varios colegas que han sido parte durante los últimos veinte años, o más, de la aventura colectiva de luchar a favor de la comunicación democrática y ética desde diferentes trincheras y a través de las fronteras. Hay quienes están más vinculados a la labor académica, varios involucrados en proyectos de desarrollo, y otros a iniciativas de organización comunitaria. Y algunos, como es mi caso, que han transitado por todos esos ámbitos de experiencia y conocimiento.

El libro está dividido en tres partes: la primera, “Experiencias de comunicación comunitaria indígena y aborigen” con textos sobre Australia, India, Canadá y Estados Unidos; la segunda, “Experiencias actuales” con textos sobre Bangladesh, Bélgica, Brasil, Ghana, Israel, Singapur, Kazakhstan, Tailandia, Turquía y el País Vasco; y finalmente la tercera parte, “Visiones comunitarias virtuales” en la que se encuentran textos de carácter teórico -entre ellos el mío- de colegas como Cees J. Hamelink, Jean Servaes, John W. Higgins, Nico Carpentier, y Rico Lie, entre otros.

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